¿Qué culpa tienen ellos?
- maridalyestevez
- 7 nov 2022
- 4 Min. de lectura
Se me estruja el corazón al escribir sobre esto, pero una cosa que siempre tengo pendiente a la hora de hacer los escritos es que quiero mantener la esencia de este y una de ella es nuestros problemas como sociedad y entorno, entre ellos nuestros niños.
Hace un tiempo hice un escrito llamado ¨ A MIS QUERIDAS LECTORAS¨ (lo dejare en la historia) aquí hablaba de como tenemos un problema SERIO con las jovencitas que van creciendo, hablo de edades de 15, 16, 17 años, no tienen una identidad clara porque entienden que si la amiguita se puso cabello ellas tienen que ponérselo para superar eso, que si la vecina tiene novio ella tiene que buscar donde sea un novio para no estar ´atrás ‘. Esto ha reflejado el atraso que tenemos en nuestra sociedad, porque mañana a esta edad muchas salen embarazadas, no estudian, viven su vida según lo que traiga el día a día y sus hijos repiten la historia y se vuelve un círculo por muchas generaciones, y aquí es donde comienza el escrito de esta semana.
No soy madre, apenas soy tía, pero no hay que tener hijos para darnos cuenta de lo mal que estamos como sociedad desde el más viejo hasta el más joven, realmente yo no culpo al gobierno por cada mujer que matan, tampoco culpo a la mujer por dejarse golpear y abusar, quizás culpemos al hombre por sus actos, pero más allá de eso ¿Qué hay? ¿Detrás de cada golpe? ¿De cada abuso? ¿Cada violación?
Hace un tiempo estaba trabajando en una zona marginal de Santiago tenia que caminar muchos callejones pero no podíamos andar ni con cartera, ni celular ni nada, porque andábamos identificadas pero podían atracarnos aunque fuera un favor que estábamos haciendo, pero mi mirada se detuvo mientras subía una montaña de casas de cartón, si, cartón por los lados, techo de cartón y encima de esa casa había otra casa de cartón. Había un niño sentado en una piedra, sin ropa, comiéndose un pan de lo mas concentrado y feliz, mi corazón se hizo un puño al ver todos los insectos a su alrededor comiéndose el pan junto con él, y este fue uno de esos casos que he visto en la misma situación, encontrábamos niños solos en casa de seis años cuidado por su hermano mayor de 12 o 10 años, y aquí repito mi pregunta, ¿ QUE CULPA TIENEN ELLOS? ese niño solo sabe que vive ahí, rodeado de adultos que se gritan uno con otro y el solo se preocupa por comer porque ni siquiera por vestir, no protegemos la inocencia de un niño que se ve en la obligación de crecer y madurar a los ocho para cuidar a su hermanito de dos por la irresponsabilidad de sus padres que al final son víctimas también de este circulo que nos va denigrando cada vez mas como sociedad.
Hoy en día vemos el modelo de solo trabajar para salir el fin de semana a derrochar el dinero en bebidas y quien sabe cuantas barbaridades, porque eso ¨es solo que queda en esta vida¨ vemos niñas de 15, 16 años casándose y ya a los 18 ya tiene un hijo y están de vuelta a casas de sus padres porque no tienen idea de el sentido de responsabilidad o peor siguen su vida como si nada y dejan sus hijos en manos de desconocidos y estos terminan de la peor manera que podemos imaginar, más triste, hay un por siento alto de esas jóvenes que no esperan ni que su cuerpo sea formado dentro de ellas y como si fuera un papel que arranca de un cuaderno lo desechan, SI, ESTOY HABLANDO DEL ABORTO
¿Usted se preguntará porque toco este tema? Pues le tengo una respuesta, lo hago porque me duele cada vez que veo un niño pidiendo en la calle, me duele ver la noticia de que un inocente niño murió en manos de gente que no tiene ni idea de lo que es inocencia, me duele ver las estadísticas de abortos clandestinos en nuestro país y el mundo, me duele ver como nos hacemos de vista gorda y solo decimos “este mundo se está acabando” pero ¿ QUE CULPA TIENEN ELLOS?. Cuando veo un niño pidiendo veo a mi sobrino en su rostro, a mis primitos, y me pregunto, ¿y si ellos hubiesen elegido? ¿Elegirían esta vida? Estoy segura de que no, pero nosotros podemos ser parte de su vida.
Hay muchas maneras de cambiar la vida de una persona y entre esa esta volvernos partes de la de ellos, admiro la gente que no mide estatus social para ser parte de un cambio en nuestra sociedad. Hay muchos orfanatos llenos de niños pobres, huérfanos, a veces triste porque no tienen quien les lleve un juguete. Hay niños en barrios que son huérfanos con padres vivos, pero esperan por usted que puede llevarles alegría y amor. .
Tengo esperanzas aun, no todo este perdido, el otro día un niño se monto en mi medio de trasporte con un limpia botas y al pagarle al joven este le dijo: déjalo así y él le contesto; no, cógelo, tú también andas trabajando, finalmente al desmontarse sus palabras fueron: Gracias, ¡feliz tarde y que Dios los bendiga! Eso mi querido/a lector/a me da aliento.
Gracias por leer🙌🏻
Hasta el martes☕️



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